The Replacements, Let It Be y la razón de ser
Mayo 7, 2008 por vsancha

Dejemos claro una cosa, la honestidad es un valor que considero indispensable para cualquiera que se dedica a la música. Y no hablo ya de ser honesto con el público, algo obvio y necesario, si no de serlo con uno mismo. Y los Replacements fueron uno de los grupos que llevaron como bandera la misma, empezando por su propio nombre, toda una declaración de intenciones.
Englobados dentro de aquello que pasó a denominarse como nuevo rock americano, del cual R.E.M. era la cabeza más visible, siempre tuvieron sobre ellos la losa maldita de su propio carácter autodestructivo, solo hay que ver algún directo de principios de los 80 para observar de lo que eran capaces los Mats por entonces. Pero todo eso formaba parte de su enorme singularidad, algo que los hacia realmente únicos en su especie, aunque en sus comienzos más duros y hardcore se les comparase con sus hermanos mayores los grandiosos Hüsker Dü.
Pero Paul Westerberg y los suyos siguieron avanzando, alcanzando con “Let It Be” el punto de inflexión de una carrera genial, los Mats sin quererlo se marcan uno de los discos de la década y muestran las directrices del rock independiente americano. Hay más honestidad en los acordes de ‘Black Diamond’ que en cualquier disco de U2. Y los maravillosos golpes ocultos de este “Let It Be” siguen dando donde más duele después de más de 25 años, y si no me creen prueben con ‘Sixteen Blue’.
La línea abierta que supuso ese salto al vacío que fue “Let It Be” fue explorada en profundidad en su otra obra maestra titulada “Pleased to meet me” donde canciones como ‘Alex Chilton’ dejaban bastante claro por donde iban los tiros. El gusto por la melodía exquisita, los medios tiempos que arañaban por dentro, guitarras que tocaban el cielo y todo cantado con la voz rota de Paul Westerberg y la rabia de una banda con mucho que decir.
Más de 15 años después algunos medios “especializados” elevarían a lo más alto de la música americana a grupos de enorme talento con el rastro de los Mats a sus espaldas. Y ahora díganme si Skyway no es más Wilco que los propios Wilco. La aventura de los de Minneapolis acabo en 1991. El Grunge. Nirvana conquistando el mundo. Y entonces dijo Rich Robinson: “sabía que algún día los Replacements acabarían de alguna forma por triunfar”.